Ocio de la sirena
Cada uno a su pequeña orgía.
Flotar sobre lo verde,
exagerar lo verde, lo azul,
lo rojo.
Devorar almejas y berberechos,
mojar las papilas en lo salado,
lo cóncavo.
Cada uno a su pequeño
cadáver exquisito.
Así cantaba la sirena en sus ratos de ocio.





marta drooker dijo
Me encantaría cantar como la sirena en sos ratos de ocio... me encantaría, Rigoletto!
22 Febrero 2007 | 12:41 PM