Roque Pardo soñó que todas las velas morían
Roque Pardo soñó que todas las velas morían. Una epidemia implacable daba fin a las horas de esas criaturas, y Roque, sentado en un sillón de brazos anchos, adquiría poco a poco una blanca nostalgia. El acontecimiento seguía un curso leve, natural: los santuarios oscurecían y los windsurfistas perdían el rumbo; los muertos eran despedidos antes del crepúsculo, sin sacrificios de sueño. Roque pensó que, doscientos años atrás, habría sido una catástrofe. Miles de hombres habrían naufragado y, una tras otra, las noches habrían dolido en la tiniebla. Pero, hoy en día, el incidente sólo causaba perjuicios menores a la humanidad. De hecho, los hombres ya no necesitaban velas.
Sintió en la mejilla una suave caricia de cera. Y despertó.


locaporlaluna dijo
Me encantan los sueños de Roque.
Salud, jorobadito
25 Noviembre 2006 | 03:32 AM