La Coctelera

El Jorobadito

11 Septiembre 2006

Destino de muerte II (Antítesis)

¿De qué te ha servido
insistirle sordamente a un espejo?
Si devolviendo la mirada al insolente artefacto,
sabés que ya estás muerto para siempre.
¿A qué viene, entonces, ese parco flujo de tristeza?
Si ya estaba abolida tu duración
antes de haber capturado el copete del panadero
que venía a diseñarte un presagio.
Que liberaste, casi un segundo después,
empeñando eficazmente la fuerza de unos tiernos pulmones.
Soplando, hasta quedar color magenta,
obligado por esa infame tentación de infinito.












servido por Rigoletto 6 comentarios compártelo

6 comentarios · Escribe aquí tu comentario

locaporlaluna

locaporlaluna dijo

olalá qué buen poema...
gracias por el efecto infinito que quedó haciendo eco en mi cerebro

11 Septiembre 2006 | 03:27 AM

Rigoletto

Rigoletto dijo

Le soplo un panadero para usté, y que le llegue al corazón.

11 Septiembre 2006 | 02:50 PM

Hernán

Hernán dijo

Muy bueno! Que buena la imagen frente al espejo, y la liberación del inocente panadero, cargado de deseos que cada uno le encarga.
Cuando los deseos son demasiados, caerá el panadero por el propio peso de los mismos??

Muy bueno de verdad, me gusta mucho.

Saludos,
Hernán

12 Septiembre 2006 | 05:55 AM

Rigoletto

Rigoletto dijo

Gracias, don Hernán. Quizás la fuerza de los deseos va en el soplido. Yo mediría cuán lejos llega el pobre panadero. Es más, lo seguiría, por las dudas.

¿En realidad, alguien pudo alguna vez seguir a un panadero hacia su destino final?

12 Septiembre 2006 | 02:49 PM

Rigoletto

Rigoletto dijo

¿Y qué había... qué había?

12 Septiembre 2006 | 03:31 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de Rigoletto

El Jorobadito

Montevideo, Uruguay
ver perfil »
contacto »
No muchos lamentan el estrangulamiento de Rigoletto. Durante su piojosa existencia, sin embargo, este ingeniero del betún se dedicó a escribir y recopilar documentos que hoy inspiran lástima y aumentan nuestro desconcierto. He aquí cómo un contrahecho personaje de arrabal, un vendedor de esmeraldas falsificadas, escondía en su guarida inquietantes manuscritos. En estas sucias páginas se reproducen fielmente las absurdas sensiblerías de El Jorobadito.

Suscríbete, oh lector

RIGOLETTO ESTÁ LEYENDO

Louis-Ferdinand Céline
Jack Kerouac
Lucía Borsani
Marosa di Giorgio
Carlos Castaneda

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.



Fotos

Rigoletto todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera